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Cómo ayudar a un adolescente a lidiar con la ansiedad – Radio Comunidad Argentina
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Radio Comunidad Argentina / Terapias Naturales  / Cómo ayudar a un adolescente a lidiar con la ansiedad

Cómo ayudar a un adolescente a lidiar con la ansiedad

La ansiedad es un sentimiento que ocupa una gran parte de los años de la adolescencia. Con las presiones de la escuela, la vida social y las actividades extracurriculares, los adolescentes suelen estar sometidos a mucho estrés. Sin embargo la ansiedad puede consumir toda la energía y, a menudo, es un síntoma de un problema de salud mental. Si la ansiedad de tu hijo u otro adolescente cercano a ti se está convirtiendo en una preocupación, hay muchas cosas que puedes hacer para ayudarlo. Hazle saber que puede hablar contigo cuando quiera. También podrías promover el pensamiento positivo y alentarlo a que encuentre maneras de lidiar con el estrés. Además, es aconsejable que consideres la posibilidad de buscar ayuda profesional, ten en cuenta que los trastornos de ansiedad y depresión con frecuencia requieren de la asistencia de profesionales del área de la salud mental.}

  1. Alienta al adolescente a hablar contigo en todo momento. Ya sea que el adolescente se esté debatiendo con sentimientos de ansiedad o que tenga un trastorno de ansiedad, establecer un lugar seguro para el joven, en el que sienta que puede confiar en ti, te permitirá ayudarlo a lidiar con la ansiedad. Debe estar consciente de que puede contar contigo en todo momento. Hazle saber que estás disponible para que hablen y que lo apoyarás incondicionalmente siempre.[1]

    • Los años de la adolescencia son la época en la que muchos jovencitos buscan su independencia. Considera que tu adolescente podría sentirse aislado y presionado si le haces muchas preguntas sobre su estado de ánimo o su vida social. Trata de darle apoyo sin presionarlo para que comparta información contigo que prefiera mantener en privado.
    • Evita interrogar al adolescente. En lugar de preguntarle qué le pasa, di algo como “Sabes que si necesitas hablar conmigo de lo que sea, siempre estoy aquí para escucharte”. Deja que sea él quien se abra contigo cuando sienta que puede hacerlo.
    • Es probable que primero el adolescente se cierre contigo. La ansiedad y los sentimientos de tristeza y estrés son temas difíciles de hablar a cualquier edad. Sin embargo, sé persistente y déjale saber que lo amas y que realmente lo quieres ayudar. Por ejemplo, podrías decir algo como “Entiendo que es difícil hablar de esto, pero te amo y quiero ayudarte”.
    2. Enséñale a tu adolescente aptitudes de resolución de problemas. Contar con un proceso de toma de decisiones lo podría ayudar a lidiar con la ansiedad al hacer que tomar decisiones difíciles le parezca un proceso más controlable. Resuelve los problemas difíciles que tengan a fin de ayudarlo a desarrollar y mejorar sus habilidades para la resolución de problemas.

    • Ayuda al adolescente a resolver situaciones difíciles al enseñarle el proceso de resolución de problemas. Hay diferentes versiones del proceso, pero por lo general se resumen a los mismos seis pasos siguientes:
      • Identifica el problema.
      • Haz una lista de las opciones y de los posibles resultados de cada una de ellas. Apunta tanto los resultados positivos como los negativos, incluyendo los efectos potenciales que cada uno de ellos podría tener en los demás.
      • Compara las opciones.
      • Elige la mejor opción.
      • Elabora un plan para darle seguimiento a la opción elegida.
      • Reflexiona en el problema y en su solución. ¿Qué funcionó? ¿Qué cambiarías?[2]
    • Por ejemplo, el adolescente podría identificar una mala calificación en un examen como el problema, luego hacer una lista de opciones como “pedir puntos extras” y “estudiar más para el próximo examen”. Él podría decidir que estudiar más para el próximo examen es la mejor opción, ya que será más probable obtener una buena calificación que suba su promedio. Podría tomar la decisión de estudiar más y establecer un horario de estudio a fin de permanecer enfocado. Luego, él podría reflexionar en cómo se preparó para el examen previo y establecer las conexiones entre su mala calificación y su falta de preparación.
    • En general, los adolescentes también necesitan aprender la diferencia entre las cosas que están dentro de su control y aquellas que no lo están. Si algo no está dentro de lo que puede controlar el adolescente, ayúdalo a concentrarse en otra cosa que sea más productiva. Por ejemplo, si está molesto porque no fue aceptado en su primera opción de colegio, podrías alentarlo a que se concentre en los centros de estudio que sí lo aceptaron.
    3. Escucha sin emitir juicios. La ansiedad y el estrés pueden ser fuentes de vergüenza. Hay un gran estigma alrededor de los problemas de salud mental y mucha gente teme hablar de lo mucho que lucha por controlar sus emociones. Si te habla de su ansiedad, escúchalo sin emitir juicios.[3]

    • Lo más importante es que el adolescente se sienta cómodo comunicándose contigo. No es necesario que le ofrezcas consejos o retroalimentación. Lo único que tienes que hacer es escucharlo y comprenderlo.
    • Demuéstrale que escuchas lo que está diciendo. Di algo como “Comprendo que te preocupe tu vida social” o “Entiendo que a muchos adolescentes les preocupa la escuela”. No intentes forzar al joven a que se sienta bien, dile que es normal estar triste o ansioso a veces.
    • No trates de forzar a que modifique su estado de ánimo. Aun en el caso de que sepas que su ansiedad es irracional, señalar este hecho no siempre ayuda. Probablemente él sabe muy bien que su ansiedad carece de fundamentos, pero tal vez sea incapaz de librarse de ese sentimiento. No critiques ni desmenuces su línea de pensamiento. Esto puede aislarlo y hacer que sea menos probable que se comunique contigo en el futuro.
    4. Valida los sentimientos del adolescente. Si bien la ansiedad puede llegar a un punto en el que sea dañina, es una parte normal de la vida. Hazle saber que está bien sentirse triste, ansioso y estresado de vez en cuando. Acepta sus preocupaciones aun en el caso de que te parezcan irracionales. No intentes razonar con él para que salga de un mal estado de ánimo, ya que esto podría hacer que piense que estás minimizando la manera en la cual se siente.[4]

    • Si no estás seguro de lo que deberías decir, repetir lo que acaba de decir el adolescente podría ser de ayuda. Aun en el caso de que no hayas comprendido todo lo que te dijo, esto le demostrará que lo escuchaste y es probable que lo aliente a explayarse más. Por ejemplo, podrías decir algo como “Entiendo que te sientes estresado porque irás a la universidad en unos pocos años”.
    • Enfatiza que los sentimientos de ansiedad son, hasta cierto grado, normales. La vida tiene altas y bajas y el adolescente debería saber que está bien sentirse triste o infeliz parte del tiempo. Asegúrale que está bien sentir ansiedad.
    5. Evita las etiquetas negativas. A menudo, la ansiedad de los adolescentes se etiqueta de una manera que parece despectiva o degradante. Evita referirte a él como “tímido” o “nervioso”. En su lugar, intenta utilizar frases positivas. Ten en cuenta que el joven está intentando superar sus dificultades emocionales, así que refiérete a él como “un valiente” o “un luchador”. Esto probablemente lo ayude a reducir los sentimientos de vergüenza que podría estar sintiendo debido a su lucha contra la ansiedad.[5]
    6. Ayuda al adolescente durante un ataque de pánico. Si se está debatiendo con un trastorno de ansiedad, es probable que ocasionalmente tenga un ataque de pánico. Estos son momentos de pánico extremo y en ocasiones repentino, en los cuales una persona puede hiperventilar, sudar y mostrar otras señales de angustia. Si está sufriendo un ataque de pánico toma medidas para ayudarlo.[6]

    • Asegúrale que todo estará bien. Dile cosas como “Lo superaremos” y “Vas a estar bien”. Los ataques de pánico son atemorizantes, pero rara vez son peligrosos. Algunas personas sienten que van a tener un ataque al corazón o que se van a desmayar debido a la respuesta de pelear o escapar que se detona en el cuerpo durante el ataque de pánico. Hazle saber al adolescente que la respuesta física podría ser alarmante, pero que no sufrirá ningún daño.
    • Si tienes hielo o algo frío cerca, dile que lo apriete con la mano. La sensación lo distraerá del pánico.
    • Haz que respire profundamente. Las respiraciones profundas pueden ayudar a centrarse a alguien que sufre un ataque de pánico. También puedes intentar distraerlo estimulando su mente. Haz que realice una actividad cotidiana sencilla, como darse una ducha o buscar algo que hayas olvidado en el coche.
    • Las benzodiazepinas son un tipo de medicamentos de acción rápida contra la ansiedad que puedes usar durante el día según sea necesario. Estas pastillas tienden a hacer efecto en un lapso de entre 30 minutos y 1 hora. Si el médico le prescribió algún medicamento de este tipo, tal vez quieras darle el ansiolítico al adolescente a fin de calmar su ataque de pánico. Ten en cuenta que las benzodiazepinas pueden ser altamente adictivas, así que tal vez quieras guardarlas bajo llave a fin de evitar que las tome con demasiada frecuencia.
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